Un sistema que contesta los contactos que entran por Idealista y Fotocasa en menos de un minuto, en el idioma en que han escrito, cualquier día y a cualquier hora. Sin cambiar nada de lo que ya usáis.
La respuesta ha sido siempre la misma, y casi con las mismas palabras: el lunes. No porque nadie quiera contestar, sino porque un domingo a las diez de la noche no hay nadie en la oficina, y eso no se arregla contratando a más gente.
Para cuando alguien abre ese correo, el comprador ya ha escrito a otras cuatro agencias.
Con su nombre, con la referencia del inmueble por el que pregunta y recogiendo lo que él mismo ha destacado.
Si un holandés escribe en neerlandés, recibe la respuesta en neerlandés. Aunque el aviso del portal os llegue en español.
La respuesta se queda escrita en vuestro correo y uno de vosotros le da a enviar. Cuando os fiéis, se pasa a automático con un clic.
Si preguntan por mascotas o gastos de comunidad y ese dato no está en el aviso, no se lo inventa: lo menciona y lo deja para cuando habléis.
Esta última barra es la única que no puedo saber por vosotros: sale de vuestro propio correo. Si no la habéis mirado nunca, mirad los contactos de la última semana y contad cuántos entraron después de la hora de cierre. Suele sorprender.
Son cuentas, no promesas. Esto no dice cuántos de esos contactos habrían comprado, porque no hay forma de saberlo. Solo dice cuánto tiempo pasa un comprador interesado esperando a que alguien le conteste — y que en ese rato está escribiendo a las otras agencias del mismo anuncio. La cuenta además es conservadora: mide solo las noches entre semana, no los fines de semana enteros ni los festivos.
Y el aviso del portal casi siempre os llega en español, aunque el comprador sea noruego. El sistema mira el idioma del mensaje, no el del portal.
En verde, los cuatro que he comprobado uno por uno. El resto los cubre el mismo motor.
Un contacto entrando y la respuesta saliendo. Sin cortes y sin acelerar.
Las horas que se ven en pantalla son las reales.
Me decís a qué correo os llegan los avisos de los portales y me reenviáis uno de los que recibís habitualmente, para ajustarlo a vuestro formato exacto.
Durante los primeros días veis cada respuesta antes de que salga. Vosotros decidís cuándo se pasa a automático, o si no se pasa nunca.
Ni cuota, ni permanencia, ni instalación. Al final del mes os paso el recuento de cuántos contactos entraron fuera de horario y qué se hizo con cada uno. Con ese dato delante, decidís.
Me llamo Edu Castillo, trabajo desde Barcelona y esto lo he montado yo. No hay equipo comercial ni departamento de soporte: si escribís, os contesto yo.
Empecé con inmobiliarias de la Costa Blanca porque es donde el problema sale más caro —compradores extranjeros, en varios idiomas, escribiendo desde otro huso horario—, pero es el mismo problema en cualquier agencia que reciba contactos fuera de horario.
Por eso el primer mes es gratis. Prefiero que lo veáis funcionando con vuestros propios anuncios antes de hablar de dinero.
Si tenéis varias oficinas hablamos el precio, porque no sería justo cobraros lo mismo que a una agencia de dos personas. Y si sois dos personas y 149 € os parece mucho, decídmelo por teléfono en vez de no contestar: prefiero una conversación honesta a un silencio.
Escribidme y os monto la demo con un inmueble vuestro, para que lo veáis con vuestra propia ficha y no con un ejemplo.